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El dólar estadounidense ha sido la moneda dominante en el mundo por durante al menos los últimos 70 años

Este dominio del dólar, es históricamente inusual, según un nuevo libro escrito por Barry Eichengreen, profesor de economía de la Universidad de California y experto en sistemas monetarios globales, y los economistas del Banco Central Europeo Arnaud Mehl y Livia Chitu.

En la publicación ‘Cómo funcionan las monedas mundiales: pasado, presente y futuro’, los autores desafían la visión tradicional de que solo puede haber una moneda de reserva dominante en el mundo.

Empleando nuevos estudios sobre las reservas de los bancos centrales desde la década de 1910 hasta principios de la década de 1970, Eichengreen y sus colegas descubrieron que diversas monedas de reserva pueden coexistir. Por ejemplo, en el período de entreguerras, la libra esterlina y el dólar estadounidense compartieron la condición de moneda de reserva a partes casi iguales.

Esto implica que los días del dólar como moneda de reserva dominante terminarán “más pronto que tarde”. En el futuro, el dólar se verá obligado a compartir su papel prominente, especialmente con el yuan y el euro, afirma Eichengreen.

La transición a un mundo con varias monedas dominantes podría ser muy suave y tranquila, pero también podría estar llena de baches si sucediera algo fuera de lo común, como por ejemplo una guerra de divisas, aseguró el financista a la publicación digital Quartz.

Al caer el dólar del pedestal de la divisa más segura y líquida del mundo, EEUU no podrá evitar las consecuencias políticas, además de las económicas.

“Pero no estoy seguro de que haya grandes efectos negativos en una era en la que Estados Unidos trate de desempeñar un papel geopolítico menos influyente”, opina Eichengreen.

El camino optimista, en cambio, prevé un desarrollo de la globalización a un ritmo más equilibrado que en el pasado reciente, respaldado por un sistema financiero global que se base en tres pilares: el dólar, el euro y el yuán, concluye.

Redacción Lechuguinos

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