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EPK diseña en París y EEUU y fabrica en Asia por los bajos costos de la mano de obra

EPK

Foto: Lechuguinos.com

Aunque se presenta como una marca venezolana de ropa infantil, EPK diseña sus colecciones en París  (Francia), incorpora innovaciones tecnológicas que ubica en los Estados Unidos y finalmente contrata la fabricación de las piezas en localidades de Asia como Shangai, Filipinas o India para aprovechar los bajos costos de la mano de obra.

Asi lo explicó detalladamente Alejandra Azpúrua de Leret, esposa de Patrick Leret, un inversionista francés que ha dirigido la firma en medio de un dura disputa legal con otro bloque de accionistas, a la revista dominical Estampas (del diario El Universal), en octubre de 2008.

La red de tiendas EPK se hizo hoy noticia luego de que la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde), ordenó la reducción inmediata de los precios en los 31 establecimientos en todo el país, luego de una inspección del organismo en un galpón ubicado en El Llanito, estado Miranda, según informó Willliam Contreras, jefe nacional del ente. En promedio la medida contempla una rebaja del 70 por ciento.

Además de los detalles relacionados con el carácter transnacional de los productos EPK, otro aspecto relevante es que la disputa accionaria involucra nada más y nada menos que a la única hermana del magnate Gustavo Cisneros, la arquitecta Marión Cisneros Rendiles, quien es poseedora de la mitad de las acciones de la compañía, junto a su hijo Alvaro Roche Cisneros.

El litigio se inició formalmente en diciembre de 2012 cuando los abogados de la sociedad mercantil Arquitectura y Diseño Arquimeca, como accionista de la firma Grupo Los Principitos (EPK) denunció por irregularidades en la presentación de sus informes y balances a Patrick Roger Leret y Luis Ernesto González, en su caracter de administradores de la compañía, de la cual también son socios con un 25 por ciento cada uno.

Arquimeca es una firma cuya única propietaria, a través de otra compañía, es Marión Cisneros, una venezolana que tiene una mansión en Madrid y que se codea con la alta sociedad española, incluyendo a la Infanta Pilar, tía paterna del actual rey español, Felipe VI.

La disputa se fundamentó en el señalamiento de que Leret y González no habían presentando los informes contables desde 2008 hasta el 2011, según las actuaciones del proceso que cursó hasta 2014 en el tribunal 24 Municipal de Caracas, que finalmente falló a favor de los denunciados y desestimó la acción.

En todo caso los detalles del funcionamiento de la casa de modas lo expuso detalladamente la señora de Leret en su entrevista a la ublicación dominical, donde afirma que el objetivo del emprendimiento es  la “democratización de la moda infantil”.

“En EPK queremos producir una propuesta interesante de moda y que sea una marca asequible. Que todo el mundo pueda adquirir alguna de nuestras piezas y tenga la posibilidad de tener a sus niños vestidos con una ropa bonita, de muy buena calidad y a la moda”, remarcaba.

En tal sentido explicó el curso del proceso creativo. “Antes de cada colección estudiamos las tendencias globales, que no son otra cosa que lo que está dictando el mercado de la moda internacional. Para eso, los profesionales del medio hacen varios salones de exhibición como, por ejemplo, el Premiére Vision de París”, detallaba.

Luego vendría la busqueda de inspiración a través del trabajo de terreno o campo. “Recorremos todo París, calles, museos, plazas, distintas tiendas de niños, visitamos un salón de prèt-a-porter femenino y, finalmente, vamos al mercado de Saint Pierre, donde venden telas de grandes diseñadores, pero a precios más solidarios. La idea es ver de cerca colores y estampados para inspiramos un poco más, agregaba.

Sin embargo, si la capital francesa aún no ofrecía la totalidad de la inspiración, también tenía la opción de ir a Milán, Londres o Nueva York.

Luego de la investigación y el proceso de inspiración, continuaba Alexandra Azpúrua, se monta la idea principal en París, los otros temas que van a desarrollarse y la base completa de la colección. La mayor parte de este trabajo se realiza por computadora y, también, en largas reuniones creativas donde se involucrarían distintos diseñadores y colaboradores de la marca. “Una vez reunidos todos los participantes creamos lo que será la base de la colección”, puntualizaba.

Pero allí no terminaba la tarea en el escenario parisino, pues una vez seleccionados los temas “tenemos una segunda reunión en Paris para definir qué vamos a necesitar para esa colección y decidir el número de piezas que se elaborarán. Ahí vemos cuáles mantendremos, cuáles serán modificadas y qué nuevas alternativas serán incluidas.”

Tras completar dichas tareas cruzaba el Atlántico pero no con destino a Venezuela,, su principal mercado, sino a Estados Unidos, “donde estudiamos las nuevas propuestas de diseño industrial. Tratamos de descubrir novedades, como algún botón magnético, nuevas opciones de ligas o cualquier adelanto que pueda beneficiar a nuestro producto. Ese es el caso de los pantalones con ligas y botones por dentro, para poder ajustar el pantalón a la cintura del niño. Curioseamos en las grandes firmas americanas para estudiar cosas nuevas que podamos adaptar a nuestras piezas”.

Y finalmente la  producción de las piezas implicaba volar a tierras muy lejanas en el extremo oriental del mundo. “Tenemos oficinas en Shangai porque nos dimos cuenta de que teníamos que estar en Asia, donde conseguimos mano de obra más económica y de excelente nivel. Ese es un sitio céntrico para poder negociar con los mejores fabricantes para cada pieza y poder supervisar directamente todo el proceso de fabricación. También trabajamos con proveedores en India, Filipinas y cualquier lugar que nos ayude a obtener la mejor opción”, justificaba la señora Leret antes de asegurar que luego venían a Caracas.

Eso se debe a que en la capital venezolana “es en realidad donde está nuestro showroom base y donde nace EPK, porque a pesar de ser una compañía con un diseño francés y una producción internacional, la idea nace en Venezuela. Parte del equipo es venezolano, aquí hay más tiendas y, por ende, la mayor clientela” dispuesta a pagarle todos sus recorridos de un extremo a otro del mundo.

Probablemente ese extenso y complejo curso del proceso productivo sirve para argumentar los elevados precios que venían cobrando a sus compradores.

De acuerdo a un análisis de la Sundde, la empresa reportó tres tipos de precios diferentes. Para el pasado 11 de noviembre EPK notificó un precio de venta de Bs. 15.990, sin embargo, para el pasado 15 de diciembre, el precio de venta en las tiendas era de Bs. 39.900, cuando de acuerdo a la Sunnde la estructura de costos debía ser de Bs. 5.822,36.  El organismo sostiene que la cadena de ropa, presentaba un margen especulativo de 541% en sus precios de venta al público.

Por otra parte, el superintendente denunció que presumen que la marca de ropa infantil está participando en la  extracción del papel moneda venezolano, por lo tanto solicitarán al Ministerio Publico y al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), una investigación por “presunción de desestabilización económica”.

Adeḿás de las 31 tiendas en Venezuela EPK ofrece sus colecciones, a través de franquicias en otros 12 países que incluyen Colombia, Brasil y República Dominicana.

 

Cortesia: La Tabla 

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