Mc Donalds
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La cadena de comida rápida Mc Donalds decidió cerrar siete de sus 120 establecimientos en Venezuela y la prensa global cayó apareció como zamuro.

Los medios no dudaron en decir que el cierre de los establecimientos de Mc Donalds era una temprana consecuencia del programa de recuperación económica del gobierno de Nicolás Maduro.

El caso sirve para ilustrar cómo la maquinaria mediática ideologiza todo lo que toca con productos que se parecen mucho a la comida chatarra.

Si una empresa quiebra en un país netamente capitalista, se afirma que es un proceso natural y hasta saludable, mientras si lo hace en una nación cuyo gobierno esté fuera del consenso neoliberal, los grandes medios escandalizan diciendo que es un síntoma de la terrible enfermedad de su economía.

Tomando el caso de Mc Donalds, la supercorporación cerró en 2015 un total de 700 restaurantes entre Estados Unidos y Japón. Las razones fueron netamente comerciales.

Habían tenido pérdidas en 2014,  razón por la cual, sin ningún dolor, los gerentes bajaron las santamarías y echaron a todos los empleados a las calles.

La baja en las ventas en Japón se debió a varios escándalos sobre fallas de higiene y calidad de los ingredientes. Destacó en este sentido el escándalo de carne podrida utilizada en los Mc Nuggets.

En su lugar de origen, EEUU, la empresa de hamburguesas viene en caída desde hace años porque han aparecido otras cadenas que, sencillamente, ofrecen mejores comidas, mejor servicio o mejores precios.

En el caso de Venezuela, los medios aseguran que la culpa es del gobierno. El diario El País de Uruguay lo expresó de esta manera:  “El cierre de varios locales de McDonald’s en Venezuela evidenció las dificultades para seguir operando tras las reformas económicas del régimen de Nicolás Maduro, que incluyen rebajas obligadas de precios y aumentos salariales imposibles de costear en una economía casi paralizada”.

Curiosamente en el mismo texto del reportaje se dice que los precios de la venta de comida chatarra no están regulados en absoluto y que uno de sus helados vale lo mismo que un kilo de carne.

No es la primera vez

En 2013, la prensa-chatarra usó también el cierre de un local de Mc Donals para hacer propaganda negativa sobre Venezuela. Fue cuando dejó de funcionar el establecimiento de El Rosal, el primero que la cadena tuvo en Caracas.

Se dijo entonces que era consecuencia del avance de Venezuela hacia una dictadura comunista.

La verdad del asunto fue que el local, de una sola planta y gran cantidad de espacio destinado a estacionamiento, ocupaba uno de los terrenos más costosos de la ciudad y su cierre se debió a puro interés económico.

Por ende, rápidamente fue demolido para dar paso a un inmueble capaz de sacar mejor provecho a tan privilegiada ubicación.

Redacción Lechuguinos