Luis Vicente León: oposición no puede exigir mucho en el diálogo porque está debilitada

Mediante su cuenta en la red social Twitter, Luis Vicente León arrastró a la oposición y les dijo fracasados.

El economista y presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, arrastró a la oposición y  aseguró en su cuenta de Twitter que «el liderazgo político se encuentra en su peor momento histórico. Ningún líder obtiene evaluación positiva superior al 20%, es decir todos empatados en la nada. Esto no se compadece con el deseo de cambio de la mayoría de los venezolanos».

Asimismo, expresó que en esta situación «no se trata de culpar a alguien. Las condiciones de lucha política son muy rudas y la ausencia de resultados concretos genera un cortocircuito enorme entre líderes y masas».

A través de un hilo de mensajes en la mencionada red, León agregó que no hay forma de revivir esperanzas sin proponer algo distinto a lo que hasta ahora sólo ha producido decepción, frustración y desesperanza.

Por otra parte, explicó que «incrementar la dosis de la misma medicina sólo aumentará los efectos negativo». Por ende, destacó que: «El resultado más llamativo de esta ausencia de renovación es la nueva matriz de intereses de la población (y dentro de ellos los empresarios) que hacen cortocircuito con el debate político».

El especialista, señaló que seguir pidiéndole a la gente sacrificios personales y empresariales, para producir un cambio que ya no esperan, ni creen, ni confían es una pérdida monumental de tiempo, ya que para él sobrevivir y suicidarse está muy claro lo que escogerán.

Por lo tanto, indicó que ante tales escenarios está el reto real de la oposición, más allá de sus diferencias y por encima de la simplista estrategia de atacarse mutuamente, defendiendo intereses particulares, sin buscar soluciones.

Estima que hay que reconocer los errores cometidos (porque nada da más rabia a la gente que le vean cara de pendeja).

Finalmente, recomendó que hay que buscar urgentemente un consenso sobre las reglas de juego opositoras para dirimir el disenso natural entre ellos, pues quien pretenda erigirse en Carlos V o Luís XIV va a terminar chamuscado.

Asimismo, hay que presentar al país una estrategia seria sobre qué hacer, más allá de votar o no votar (que sigue siendo un dilema falso mientras no digan qué hacer con una u otra opción).

«Hay que abrir espacios a nuevos liderazgos, que se validen por la única forma que se gana representatividad y confianza: el voto popular», dijo.