El cobarde Julio Borges montó una llorona por las vacunas y lo fusilaron en redes sociales por tamaño descaro.

El cobarde Julio Borges montó una llorona por las vacunas y lo fusilaron en redes sociales por tamaño descaro.

El autoexiliado Julio Borges tuvo el descaro de pedir en su Twitter “que el mundo done vacunas a Venezuela para acelerar el proceso de inmunización y evitar más muertes”.

Borges fue más allá y publicó: “la OPS ratifica lo que hemos venido denunciando sobre la pésima campaña de vacunación de la dictadura, solo 3.3 millones de personas han recibido las dos dosis”.

Lo que este infeliz olvida es que gracias a él y Guaidó Venezuela fue sancionada y privada de sus recursos para la compra de alimentos y medicinas.