Luego de más de 14 meses de permanecer secuestrado en Cabo Verde por orden del gobierno de Estados Unidos (EE.UU.), el diplomático venezolano Alex Saab sigue firme en la batalla por su pronta liberación.

La solicitud de EE. UU contra el diplomático venezolano Alex Saab es inconstitucional y se espera el veredicto del Tribunal Constitucional de Cabo Verde sobre un recurso interpuesto por la defensa, en el que se destacan los vicios de ilegalidad del caso.

Las violaciones a la Constitución de Cabo Verde se han ejecutado desde el arresto del Enviado Especial Alex Saab el 12 de junio de 2020 a solicitud de Estados Unidos durante una parada de repostaje en el aeropuerto de la isla de Sal.

La detención de Alex Saab se realizó sin orden de aprehensión, sin Notificación Roja de Interpol e ignorando su estatus como diplomático venezolano.

La Alerta Roja se remitió a las autoridades caboverdianas al día siguiente de la detención ilegal, pero sin orden de arresto, siendo cancelada días después por la misma Interpol.

Transcurrieron meses hasta que el Fiscal General de Cabo Verde finalmente consiguió una orden de arresto contra el embajador Saab, quien siguió secuestrado en una casa en la isla bajo estricta vigilancia por guardias fuertemente armados.

Violando la inmunidad diplomática

Cabo Verde se congració con sus amigos de Washington al desconocer las cartas diplomáticas de Venezuela, Irán, China, Rusia, la Naciones Unidas, la Unión Africana y la CEDEAO.

En marzo de 2021 el Tribunal de Justicia de la CEDEAO de África Occidental emitió un fallo que estableció la ilegalidad del arresto detención de Saab, ordenando su liberación inmediata.

Esta sentencia fue ignorada por Cabo Verde, por lo que vale preguntarse qué sentido tiene pertenecer a un organismo internacional por el que no demuestra el menor respeto.

En síntesis, Cabo Verde y Estados Unidos violan los principios y normas internacionales como la Convención sobre Misiones Especiales de 1969, que consagra la soberanía de los Estados y el principio de no injerencia en asuntos internos y los principios de inmunidad e inviolabilidad diplomática.